1. Priorizamos fuentes oficiales
Para características de un producto usamos primero la página oficial de la institución, contratos, folletos, carátulas y documentos publicados por el proveedor. Como referencias adicionales consultamos herramientas oficiales como CONDUSEF, el Buró de Entidades Financieras, SIPRES y Banco de México cuando corresponda.
2. Guardamos fecha de verificación
Los costos financieros cambian. Por eso cada ficha puede incluir una fecha de verificación y, cuando la fuente lo publica, la vigencia del CAT, tasa o promoción. Una cifra antigua no se presenta como si fuera necesariamente vigente.
3. No reducimos todo a una sola cifra
El CAT es una medida útil de comparación, pero no cuenta toda la historia de uso. También revisamos anualidad, comisiones, tasa, condiciones de bonificación, requisitos, beneficios y restricciones relevantes.
4. Separación editorial y comercial
Que un producto pague una comisión a METVIA no determina por sí solo si aparece o cómo se describen sus costos. Podemos incluir productos sin acuerdo comercial y los enlaces patrocinados o de afiliación se identifican.
5. Correcciones
Si detectamos una diferencia material entre nuestros datos y una fuente oficial, actualizamos el registro y su fecha de verificación. Si una institución modifica un producto, la ficha puede quedar temporalmente en revisión.